¿Hay que dejar ganar a los niños al ajedrez?

Ganar O Perder Opt

¿Hay que dejar ganar a los niños al ajedrez ?

ganar o perder_opt Me han preguntado algunos padres ,debido al gran enfado que los niños han tenido al perder, debo dejarle ganar?. Este es un dilema al que generalmente se enfrentan todo padre o madre cuando juega con su hijo al ajedrez . La alegría de un niño al ganar es aliciente más que suficiente para hacer alguna jugada consciente que haga que el niño gane. Otras veces también se hace por una cuestión práctica: una partida con tu hijo que parece no terminar nunca y decides acelerarlo un poco dejándole ganar.

Efectivamente se quedará contento, pero cuidado, debemos saber que los niños necesitan perder para aprender a manejar la frustración. Si dejamos a nuestro hijo que gane siempre y haga trampas acabará convertido en un adulto con reacciones exacerbadas ante pequeñas dificultades u obstáculos que la vida le presente .Ya que no estará acostumbrado a que las cosas no salgan como ellos desean .El perder educa más que el ganar para un futuro en su vida, ya que es mejor aprender a gestionar la frustración desde pequeños,

Deberíamos intentar orientarlos en que el perder se convierta en un estímulo que lo incite a intentarlo de nuevo, a jugar una nueva partida .

Para no llegar a ese punto habrá que educarles en cómo gestionar la frustración. Y eso también se hace, por contradictorio que parezca, dejándoles ganar alguna vez. ya que si pierden de manera sistemática es probable que acaben abandonando el juego o  que se produzca un rechazo. Pero estas deben ser las mínimas.

A  partir de los cuatro años ya saben que los juegos tienen normas y empiezan a interiorizar lo que es una competición y aparecerán las emociones de alegría relacionadas con ganar y las de tristeza asociadas a perder. Aquí hay que preguntarles porque se sienten tristes o furiosos y ayudarlos  a gestionar esa emoción y decirles que si lo intentan de nuevo quizás ganen. Tenemos que ayudarles a que cambien la mirada ,felicitándolos por el simple hecho de que se animen a jugar, aunque pierdan luego. Es importante que antes de empezar a jugar se les diga: qué bien que vayas a jugar una partida !

Hay que potenciar entre los niños  la idea de que lo más valioso del juego no es ganar sino participar, porque el mero hecho de participar es divertido, porque es emocionante, porque les permite estar con amigos, etc.

Ellos  deben exponerse al juego, y que un adulto les dé la solución no ayuda. Si les decimos que deben jugar  en ese momento para no perder no se enfadaran pero no les estaremos preparando para cuando pierdan.

Un reciente estudio conjunto de la Universidad Amherst y de Virginia titulado “El triunfo inhabilita a los niños para establecer una confianza selectiva” decidió juntar a un grupo de 114 niños y niñas de 4 y 5 años para analizar cómo influye el dejar a los niños ganar con su capacidad de análisis y mejora. El resultado?

Los niños a los que se había dejado ganar contaban con una percepción errónea de por qué habían ganado (ya que no lo habían hecho por méritos propios) y mostraban una peor habilidad de resolución de conflictos que aquellos que habían ganado o perdido por méritos propios.

Como explicó la doctora Carrie Palmquist, una de las investigadoras de este estudio, “en el mundo real, cuando los niños experimentan una buena cantidad de éxito en una tarea -como por el hecho de que sus padres siempre le dejen ganar- pueden ser menos conscientes de información importante que podrían usar porque no la ven relevante para su éxito futuro”.

 Es importante que  trabajen las emociones negativas que conlleva ser el perdedor en las competiciones. La rabia, la tristeza y también la vergüenza, que aparece de niños y se intensifica en la etapa adolescente.

Por lo tanto los niños deben aprender que unas veces se gana y otras se pierde. Este aprendizaje solo se produce a través de la propia experiencia mediante la aceptación de las victorias y derrotas que vamos acumulando. Así y por más que nos duela ver el disgusto en sus caras cuando pierden debemos tener en cuenta que para un buen desarrollo personal, emocional y social hay que aprender también a aceptar las frustraciones y entender que no siempre las cosas salen como uno desea. Del mismo modo para colaborar con este proceso como padres debemos también controlar nuestras reacciones, tanto en las victorias como en las derrotas .

Para concluir podemos recordar esta frase de Capablanca, ex campeón del mundo “De pocas partidas he aprendido tanto como de la mayoría de mis derrotas.” por lo tanto. si lo deseas déjalo ganar alguna vez, pero, deja también que se esfuerce, que se supere a sí mismo y que aprenda que a veces puedes perder; y que no pasa nada ,ya que el resultado solo es una  parte del juego.

Saludos para todos!

Deje un comentario