Los Grandes olvidados Albin Planinec (Parte 1)

Los grandes olvidados Albin Planinec (Parte 1)

Una figura que sin duda me impacto siempre fue la de Albin Planinc, recuerdo que con poco mas de 12 años hacía de muralista en el Magistral de mi ciudad Mar del  Plata por el año 1971, el último disputado en el Gran Hotel Nogaró, una de las reliquias arquitectónicas, e históricas, que marcan sin duda la historia de un lugar. Todos los jugadores eran más o menos conocidos por los chicos que movíamos con unos ganchos como tenazas esas piezas que nos parecían enormes, para colocar con precisión en el clavo que sobresalía de la casilla y anotar rápidamente la jugada, siempre éramos los primeros en llegar para elegir las partidas de los jugadores rusos como Polugaievsky o Savón, o de las figuras nacionales como Panno o el siempre viejo Najdorf, que nos entretenía, preguntándonos, en sus innumerables” levantadas” del tablero, como estaba y si habíamos visto algo de su posición (como si unos niños que debían estirar todo su brazo para alcanzar las piezas, pudieran dar algún consejo interesante, pero el viejo siempre era así y nosotros, con mi inseparable amigo de la infancia Alejandro Judewicz, el ruso,  nos sentíamos importantes…), eran momentos felices, y el ajedrez más que una guerra de preparaciones teóricas, era un espacio mucho más creativo frente al tablero, dentro de eso, había jugadores, como Palikan, siempre con su caballerosidad y respeto, Mecking, con su mirada directa al tablero desde que entraba en la sala o Walter Browne, que parecía un vaquero, con sus botas y su manera de caminar, resonando sus pasos en los viejos pisos de madera de la sala, su carácter particular y siempre afable con todos, pero que sin duda no pasaba desapercibido,  de pronto entre todas las figuras participantes, nos llamó  uno que no conocíamos de nada, una figura muy particular, como salida de la zona 45, de Estados Unidos, dos metros de altura, una tez blanca pálida, muy delgado y su traje gris con corbata, al principio no sabíamos si era uno de los muchos pasajeros del Hotel, hasta que con su paso corto para su altura fue entrando en la sala de torneos y ubicándose en la silla del jugador Yugoslavo, a partir de allí, el personaje cambiaba, se transformaba, en un luchador nato, todos lo respetaban, pero, cuando preguntábamos, nadie sabía demasiado, al menos eso nos decían, pero, miraban continuamente sus partidas . Nos fue impactando día a día y a pesar de no tener la confianza y proximidad que nos podían dar los connacionales, o el mismo Browne,  pero para unos chicos, ver el rey en el centro del tablero en casi todas las partidas, con sacrificios, era impactante y tratábamos desde la soberbia que dan los pocos años,  encontrar jugadas concluyentes en sus emocionantes partidas… sin duda nos cautivo, y a partir de ese momento seguimos sus partidas, en los distintos torneos internacionales, nunca nos defraudo, ni en las victorias ni en las derrotas.

Albin-Planinec

Con los años, le fui perdiendo el paso, curiosamente, porque las comunicaciones eran mas sencillas y el material de ajedrez, que podía encontrarse más o menos al día, no era tan escaso como a principio de los 70, hubo líneas que debía estudiar comunes y muchos de sus ejemplos parecían muy interesantes especialmente por la vida que lograba darle a ciertas  posiciones relativamente planas, y profundizando en su enigmática historia, uno va tirando de ese sutil hilo que muchas veces, construye a un jugador.

Albin_Planinec

Albin Planinec o Planinc, nació el 20 de abril de 1944 y falleció el 20 de diciembre de 2008, a los 64 años, nacido en Brise, una localidad Eslovena que se encuentra en la frontera con Croacia, gana el Campeonato Juvenil de Eslovenia en 1962 y el campeonato Esloveno en 1968. Su primer gran éxito, lo logra en el memorial Vidmar en 1969 invitado a un torneo de los grandes Maestros Internacionales, un joven que si bien ya había exhibido un juego brillante, en muchas partidas y tenia victorias contra Grandes Maestros, su vida transcurría en un trabajo, dentro de  un taller de bicicletas, hijo de una familia pobre, todo su tiempo libre lo dedicaba a analizar ajedrez, y a la lectura, lo que hizo de él una persona con una gran formación, tanto ajedrecística como general, pero durante esos años, fundamentalmente lo que se recoge es una gran pasión por el ajedrez y el análisis de todas las posiciones que caían en sus manos, ese muchacho, se convierte con 10 puntos y medio de 15 posibles el ganador del Memorial Vidmar y así iniciaría lo que sería su camino al título de Gran Maestro, 2º lugar en Cacak 1969, ganó en Varna 1970, empató el primer puesto en Cacak 1970, empató el 2º puesto en Skopie 1971. Pero dejando tantas fechas, vayamos de nuevo en esta primera parte, a lo que fue su gran comienzo el torneo que no solo fue un gran éxito, sino sobre todas las cosas, el que mostraría su potencial y carácter.

 A finales de los años 60, en 1969, para ser más preciso, la Federación Yugoslava, una de las más fuertes ajedrecísticamente durante las décadas de los años 50,  60 y 70, organiza un torneo Memorial de unos de los mejores jugadores Eslovenos, Milan Vidmar fallecido en el año 1962 ( aunque de nacimiento formaba parte del Imperio Austro Hungaro), en Ljubliana, la que hoy sería la Republica independiente de Eslovenia, entre los días 2 y 20 de junio, los organizadores consiguieron como no era extraño en esas épocas, a muchos de los mejores jugadores del momento, pero, más allá de todo eso, por mi experiencia cuando tuve la posibilidad de viajar allí, se respiraba ajedrez en cada una de sus calles, las partidas rápidas se encentraban en cualquier café, y los buenos jugadores abundan por doquier. La ex Yugoslavia ostenta un título de Campeón Olímpico en 1950, cuando se realizó la primera Olimpiada de Ajedrez de la Posguerra, Rusia no participó, pero luego, de manera ininterrumpida, siempre estuvo entre los tres países de medalla, hasta la Olimpiada de la Habana en 1966, que llegó en cuarta posición,  por tanto alcanzar una de las máximas categorías no era algo raro, como si podía serlo el invitar a jugadores semi desconocidos, con tanto ajedrez, tanto talento, y tantos jugadores, había para elegir entre los ya famosos, pero no, allí en ese torneo aparece por primera vez y hace saltar las alarmas un joven, recordemos, para los mas jóvenes, que en esas épocas se consideraba que la madurez ajedrecística se podría alcanzar pasados los 40! Y Planinc había cumplido los 25.

Varios favoritos entre los 10 Grandes Maestros participantes, entre ellos Gligoric, que desde los años 50 era uno de los 10 mejores jugadores del mundo, Unzicker o Robert Byrne de Estados Unidos, Barcza o Matánovic, cerrando este selecto grupo se encontraban los maestros que un poco como convidados de piedra esperaban algún resultado sorprendente, y allí fue donde empezaron a conocerse las grandes partidas de Planinc o Planinec, como también lo podrán encontrar en las bases de datos, especialmente si buscan partidas anteriores al año 68 (este cambio de apellido se produce a partir del año 1993, pero eso será ya tema de la segunda parte).

Dos victorias contra dos Grandes Maestros, en las dos primeras Rondas Matanovic y Barcza, fueron las víctimas, hasta llegar al padre del ajedrez Yugoslavo, o al menos el que pudo encumbrar la Yugoslavia de Tito, el gran Gligoric, que con su estilo firme y posicional logro poner freno al comienzo brillante del joven Planinc, pero esto no hizo bajar los brazos al joven talento con cada ronda la sala del torneo estaba cada vez más llena. La gente empezó a llegar en masa y el ajedrez se convirtió en el deporte número uno entre los generalmente fríos eslovenos…” Según comenta el ´Gran Maestro Georg Mohr.

En la decima ronda vence al Gran Maestro Unziker consigue su título de Maestro en la undécima y estar primero en el torneo faltando solo la ronda final, Gligoric segundo a medio punto debía jugar contra el último de la tabla y Planinc se enfrentaba al fuerte Gran Maestro Rumano Florin Georghiu, comenta Pachman en su libro partidas decisivas, que cualquier jugador se hubiera contentado con las tablas, y con ello compartir el primer puesto, en caso de ganar Gligoric, pero Planinc, las rechazó dos veces durante la partida, el público siguiendo paso a paso la lucha en la que un Esloveno podía coronarse campeón vivió con expectación cada jugada y la victoria, que finalmente llegó, en una brillante partida,  convirtiendo al desconocido joven, empleado de bicicletería, en una figura para tener en cuenta en los principales torneos internacionales, ya en Europa todos empezarían hablar del joven talento, que por fin empezaría a dedicarse a su pasión y nos daría tantas partidas brillantes.

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  1. AguileraAguilera08-07-2013

    Excelente articulo

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